Fidel Castro ganó U$1.500 millones con su política pro-islámica

Luego de décadas de gastar recursos militares, financieros y humanos apoyando a dictadores árabes, movimientos fundamentalistas islámicos y organizaciones terroristas anti israelíes, Cuba ha comenzado a cosechar resultados, dice un estudio.

El análisis fue realizado por el Proyecto Cuba en Transición del Instituto para Estudios Cubanos y Cubano-Americanos de la Universidad de Miami.

Desde Dubai a Teherán y la Organización de Países Exportadores de Petróleo en Viena, los lazos políticos e ideológicos cultivados por Fidel Castro con su política pro-islámica están generando ahora beneficios tangibles para el régimen de su hermano Raúl, dice el informe.

Cuba está en el proceso de recibir $1.500 millones (1.5 billions) en inversiones y ayuda de estados autocráticos musulmanes. Así está surgiendo como un aliado estratégico y cabeza de puente en el hemisferio occidental para una serie vasta de regímenes islámicos..

La inyección de capitales islámicos fortalece al régimen y limita el riesgo de un colapso económico agregando un cuarto pilar junto al petróleo de Venezuela, el crédito de China para el intercambio y capitales corporativos de Canadá y la Unión Europea.

La alianza de Cuna con el Irán de los ayatolas se remonta a 1979 cuando Fidel Castro pasó a ser no de los primeros jefes de estado de reconocer a la República Islámica de los clérigos extremistas,

Al referirse al que era entonces el líder supremo, ayatola Jomeini, Castro insistido en que “no hay contradicción entre revolución y religión”.

En las próximas dos décadas, Fidel Castro impulsó una relación única entre la secular Cuba y el Irán teocrático, unidos por el odio común a los Estados Unidos y al Occidente liberal y democrático.

La ubicación geográfica estratégica de Cuba permitió a Irán, al menos en una ocasión, realizar, por lo menos en una ocasión, ataques electrónicos contra las telecomunicaciones de EEUU que planteaban una amenaza al control y censura del régimen islámico.

En 2003 Teherán bloqueó las señales de una transmisión por satélite de EEUU en idioma farsi, dirigida a Irán, en un momento de creciente descontento.

La ubicación del satélite sobre el Atlántico impedía que sus retransmisiones fueran afectadas desde Irán, Finalmente de determinó que las interferencias provenían de unos edificios en las afueras de La Habana donde se habían instalado equipos muy avanzados capaces de afectar las transmisiones.

El gobierno cubano dijo posteriormente que los diplomáticos iraníes habían usado los equipos sin su consentimiento.

Pero, un experto en cuestiones iraníes, dijo que teniendo en cuenta que Cuba “es un estado policial pleno” resulta difícil “creer que Irán ha llevado a la isla equipos avanzados de interferencia sin el conocimiento de las autoridades cubanas “y mucho menos usarlos contra EEUU sin el conocimiento del régimen de Castro.

Cuba ha pasado a ser una gran beneficiaria de la política exterior de Irán y en junio de este año el presidente Mahmoud Ahmadinejad aprobó un crédito de 500 millones de euros para Cuba.

Desde el 2005 Cuba ha recibido de Irán un equivalente de mil118 millones de dólares en créditos.

En mayo del 2008 se fundó una línea naviera que establece un vínculo entre Venezuela e Irán vía Cuba que, además, puede servir para expandir el comercio entre Teherán y otros países latinoamericanos.

La Organización de países Exportadores de Petróleo ha aportado $50 millones para infraestructura agrícola en Cuba; Qatar $70 millones para turismo y Dubai $250 millones para infraestructura portuaria.

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