
La pobre estrategia de los llamados bacheletistas-aliancistas, se fue al tarro de la basura. El obejtivo de la consigna del Bacheletismo-Aliancismo, era mostrarse ante la “opinión pública” como, líderes apolíticos; positivos; no confrontacionales; humanos; que adoran a los pobres; que todo lo hacen por su “compromiso” con Chile: desde legitimar los horrores del régimen comunista de Cuba, hasta condenar al gobierno de Pinochet, a pesar que fue este último quien le dió alas a su partido.
Me pregunto, qué habra pasado hoy por la cabezota de Gustavo Hasbún – un bacheletista-aliancista 100% -, después de haber visto la portada de La Nación: UDI aplica campaña del terror en La Florida, y como subtítulo: “Hasbún apuesta por el terror en La Florida“. Si yo fuera Hasbún, me hubiera extrañado que La Nación usara la palabra “terror” para un candidato de la UDI, y no para los mapuches que queman, roban, disparan y aterrorizan a los habitantes de la IX región.
Pero Hasbún es bacheletista-aliancista, es decir, tampoco cree que los mapuches sean terroristas. Lo que debe tener perplejo al amigo Hugo Gutiérrez es que el mismo diario que hoy lo demoniza, antes lo idolatraba por tener un ”fuerte espíritu antiimperialista”, y por afirmar que “En Cuba no he visto que maten a nadie, no he visto detenidos desaparecidos. Allá no se muere nadie por falta de atención médica”.
La última frase confirma algo que muchos sospechábamos hace tiempo: la UDI está plagada de mentes limítrofes. Se pueden ver fotos – no informes truchos- de ejecuciones en Cuba aquí , a los detenidos desaparecidos nadie los ha visto, por algo están desaparecidos, pero se pueden ver torturas y represión política aquí, los maravillosos hospitales cubanos aquí.
La Nación jamás ha explicado como pasa de amar a odiar a gente por ser del partido político equivocado. Para los que esperan una explicación, les puedo asegurar que cuando alguien dice la verdad, la izquierda se pone histérica y literalmente siente terror.
Esta es el terror que tanto disgustó al diario del gobierno:
Tarde de sábado. En una casa cualquiera en La Florida una mujer mayor reposa de su almuerzo mirando televisión. El sonido del teléfono la desconcentra de su letargo y se levanta a contestar.
Al otro lado de la línea una joven mujer grita: “Mamá, mamá. Me acaban de asaltar, me robaron toda la plata”. Su voz era desgarradora, cuenta la mujer que respondió. Después del susto, la voz del candidato a alcalde de la UDI, Gustavo Hasbún, explica que se trata de una situación que se vive a diario en la comuna e invita a participar en una encuesta.
Fueron miles de llamadas las que se realizaron. Todas con el objetivo de conocer las prioridades de los floridanos y ajustar la propuesta del candidato. Muchos de los que participaron dejaron mensajes con datos concretos y direcciones de lugares en los que se vende droga, incluso pedían atención especial para sus villas, además de ideas para combatir la delincuencia y la drogadicción.
No creo que terror, se la palabra adecuada para calificar esta estrategia de posicionamiento contra la delincuencia, pero esto debiera enseñarle a los futuros Laguistas-Aliancistas, que las malas ideas murden fuerte.
Archivado bajo: la nación | Etiquetado: asesinatos de imagen, Bacheletismos, DDHH, Fidel, la nación, UDI

Este es otro perdido en el espacio, que en su intento de obedecer las instrucciones del gobierno de no ser beligerante se pasa a las filas oficialistas. Otro cobarde que teme a denunciar a los mafiosos de la concertación y sus delitos.
más que se vendan a la concertación me sorprende la cara dura al decir que en cuba no hay violación a los d.d.h.h humanos, en que cabeza cabe eso, ya van 49 años de dictadura y represión y las cifras hablan de hasta 70 mil muertos.Y duele mas al venir de gente de “derecha”, pero vaya a saber uno si hasbun es de derecha realmente, ahora falta que lavín diga que en la urss no hubo muertos y que era el modelo perfecto
Ahora que vienen las presidenciales, la Concerta va sacar la campaña del terror de que la Derecha va eliminar el ‘gasto social’.
“programas sociales”, “inversión social” etc