Fréderic Bastiat: El estado no es el centro del universo

Por Javier Bazan

En Chile son más conocidos los autores de izquierdas que algún autor liberal o conservador. Ni los propios políticos de la derecha saben cuál es la justificación de tal o cual política. Además, las personas que tienen alguna representación en los medios, sobre todo escritos, parece que teme relucir sus autores. En cambio, en la izquierda vemos que no tienen tapujos en mencionar tal o cual autor para justificar su accionar político, ya sea Rawls, Bobbio o algún economista de izquierda ganador de algún Nobel.

Afortunadamente, hay políticos que se encargan de difundir a autores clásicos del liberalismo. Así, el diputado y economista de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Julio Dittborn tradujo dos textos clásicos del político francés del siglo XIX, Fréderic Bastiat (1801 – 1850): La Ley y El Estado. Que se haga en Chile es bastante meritorio, pues todavía se cree que el Estado es Dios.
Dittborn escribe: “Estamos acostumbrados a la presencia permanente del Estado entre nosotros, en todos los ámbitos de nuestra vida – hasta lo más íntima- que, estoy cierto, a la mayoría de los chilenos les costaría hoy imaginar su existencia diaria sin su presencia abrumadora”. Sin embargo, él se hace responsable de la presencia del Estado: “Por ejemplo hemos aceptado como axioma moral de nuestra sociedad la “igualdad de oportunidades” en lugar de “la igualdad ante la ley”. A partir de allí, la presencia del Estado se hace difícil de objetar”.
Asimismo, el libro tiene la presentación de Álvaro Bardón. Por su parte, Bardón sostiene que Bastiat “enseñó, contra Rousseau y los socialistas, que hay un orden armónico que emana del libre intercambio entre seres humanos a satisfacer sus ilimitados deseos con recursos escasos”. Agrega que Bastiat “se hizo famoso por sus ensayos cortos, ridiculizando la acción estatal, como en la petición de protección de los productores de velas contra la competencia desleal del extranjero sol, que inundaba con la luz el mercado doméstico a un precio insignificante…se lograría con la obligación por ley de tapar todas las ventanas”.
Luego Bardón menciona a pensadores que han hablado bien de él. Para Schumpeter fue el “más brillante periodista de la economía”. Su afirmación de las “consecuencias que no se ven” de la acción del Estado, se adelantó a la propuesta de Hayek sobre los efectos a largo plazo, que disminuyen la actividad económica. También se adelantó a la “escuela de la elección pública” (Public Choice), sobre la “búsqueda de rentas”.
A propósito de Bastiat, la izquierda chilena siempre repetía que la Constitución de 1980 era para Pinochet. Sin embargo, la propia izquierda en el sitio www.rebelion.org calificó a la Constitución que crearon los militares junto con los civiles, bastiana. ¿Por qué? En la Constitución está garantizada la propiedad. Menos puede ser Ricardo Lagos el padre fundador de la Constitución si él y sus secuaces eran partidarios de la expropiación.
En el ensayo sobre La Ley, Bastiat afirma: “La personalidad, la libertad y la propiedad no deben su existencia a que los hombres hayan dictado leyes. Por el contrario, la preexistencia de su personalidad, libertad y propiedad es la que permite que los hombres puedan hacerla”. De ahí que cualquiera otra actividad que sea contraria a ley, esto es, que sea contraria a garantizar a cada uno su propiedad y libertad, es coacción.
¿Qué es la ley, según Bastiat?: “Es la organización colectiva del derecho individual de legítima defensa”.
Según Bastiat, la propiedad emana del trabajo, esto es, de una apropiación perpetua. Lo contrario, es la expoliación, esto es, “apropiando y consumiendo el producto de la facultades de sus semejantes”. Por ello, la ley debe tomar partido la propiedad y ser enemiga de la expoliación.
¿Cómo se realiza la expoliación? “Dirá que el Estado le debe protección y fomento a su industria; alegará que es bueno que el Estado lo enriquezca porque, siendo rico, gastará más, derramando así una lluvia de salarios sobre los obreros pobres”.
Otra modo de realizar la expolición legal y que Bastiat lo llama “socialismo” es a través de: “tarifas, proteccionismo, primas, subvenciones, impuestos progresivos, instrucción gratuita, derecho al trabajo, a la ganancia, al salario, a la asistencia, a los instrumentos de trabajo, gratuidad del crédito, etc”.
Para Bastiat, “la ley es la justicia organizada”. Por tanto, atenta contra la justicia que ésta se preocupe de la caridad, las bellas artes.
Bastiat escribe: “No se está conforme con que la ley garantice a cada ciudadano el libre y pacífico ejercicio de sus facultades, aplicando a su desarrollo físico, intelectual y moral; se exige también que difunda el bienestar, la instrucción y la moralidad sobre la nación. Este es el aspecto seductor del socialismo”.
En el mismo ensayo, Bastiat critica duramente a los intelectuales modernos: “Dividen la humanidad en dos partes. La generalidad de los hombres forman la primera; los intelectuales la segunda, y por mucho, la más importante”.
Y agrega: “Comienzan estos intelectuales por suponer que los hombres no contienen en sí mismo ni un principio de acción ni un medio de discernimiento; que carece de iniciativa; que son materia inerte, moléculas pasivas, átomos sin espontaneidad; cuando mucho una vegetación indiferente a su propio modo de existencia; susceptibles de adoptar”. Y los critica porque ellos actúan como el “organizador”, “fundador”, que él es el móvil universal. O sea, Bastiat se adelantó a las críticas a los ingenieros sociales que tanto gustan a la izquierda.
Añade: “Tan cierto es que los socialistas consideran a la humanidad como materia destinada a combinaciones sociales..”.
El ensayo El Estado es más irónico al respecto.
Bastiat define el Estado con estas palabras: “El Estado es la gran ficción a través de la cual todo el mundo busca vivir a expensas del resto del mundo”.
Bastiat se burla de sí mismo: “Heme aquí, desacreditado ante todos y para siempre; es un hecho que soy un hombre sin corazón y sin piedad, un filósofo duro, un individualista, un burgués y, para decirlo en una palabra, un economista de la escuela inglesa o estadounidense”.
La ironía de Bastiat se manifiesta, cuando “descubre la verdad e introduce en nuestras cabezas un pizca de razón”. Así el Estado extirpa el egoísmo, experimenta sobre el estiércol y los huevos, surca el país de rieles y ferrocarriles, funda talleres armoniosos, consuela la vejez, estimula el arte, formando músicos y bailarines, restringe el comercio y crea a su vez una marina mercante“.
Y sigue: “un ser bienhechor e inagotable llamado Estado, que tiene pan para todas las bocas, trabajo para todos, trabajo para todos los brazos, capitales para todas las empresas, crédito para todos los proyectos,…,alivio para todos los sufrimientos, consejos para los perplejos, soluciones para todas las dudas..”.
Vale la pena leerlo en estos tiempos en América Latina. Este libro fue presentado en la Universidad de Andrés Bello, en Viña del Mar.

Fréderic Bastiat; La Ley y El Estado; Editorial Bibloteca Americana, 2006, 74 páginas.

17 comentarios

  1. En donde puedo encontrar ese libro?

  2. Preguntale a Javier Bazán, el vive en tu zona.

  3. Sebas:
    Yo lo compré en la Feria del Libro que se encuentra en la Galería del Mar, en la calle Valparaíso. Hace tiempo le había echado el ojo. Lo puedes encargar a esa librería o la Antártica. También los ensayos los puedes bajar de la red. Vas aprender bastante.

  4. Pues dale. Las bolsas en el mundo me han cagado el presupuesto, y como en Chile la cultura paga IVA ¬¬… Prefiero bajarlos de Internet…

    Gracias Javier…

  5. el precio era $4700.

  6. Genial.
    Me encanta Bastiat.
    Aprovecho de mandarle un raspacachos a Alvaro Bardón.
    Ha escrito muchos artículos, y muy entretenidos; pero creo que nos debe un libro. Ya no se trate de prologar libros ajenos, o escribir columnas; hace falta un libro pensado para la juventud, un texto que enseñe el liberalismo a quienes debieran ser sus defensores, me refiero pues, a los jóvenes que tienen toda la vida por delante, y que obviamente preferirían vivirla en libertad.
    Alvaro,si por alguna casualidad lees estas letras, entérate de que estás debiendo el libro; antes de que se te acabe el tiempo, porque nadie lo tiene comprado.

  7. José Manuel:
    Sus amigos escribieron un libro sobre él. Tienes razón. Harta falta que nos hace un libro de él.

  8. Estupendo Javier, podrías ir publicando más reseñas para ir construyendo una “biblioteca conservador-libertaria”

  9. Podríamos ser la alternativa a “Artes y Letras” y la revista de los libros.

  10. O la alternativa a “Artes y Mentes”, del A&E Mundo

  11. si buena idea , para tener buenas referencias sobre libros, para poder fundamentar mejor el modelo y cosas asi

  12. Jorge:
    Eso es lo que intento en mi sección Comentario de Libro.

  13. Hablando de Bardon: tiene cáncer bien avanzado. Por eso es que sus amigos le escribieron un libro.

  14. Es cierto lo dice Francisco. Bardon es fumador y como es consecuente y responsable, él sabía que podía tener cáncer si fumaba. No le culpa a otros por sus decisiones.

  15. Es una combinación de cosas. El no se arrepiente de nada en todo caso.

  16. el problema no es el Estado, es la gente que trabaja en él.

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