REVISTA JUPITER

"Moral es la felicidad de la mayoría" Adam Smith

La Igualdad


Leonardo Girondella Mora 

En lo general, igualdad es una noción derivada de una creencia considerada evidente por sí misma y que por eso no necesita demostración: todos los seres humanos tienen la misma dignidad, el mismo valor intrínseco de su propia naturaleza.

La consecuencia de esa creencia es la lógica —se concluye que todos los seres humanos son iguales, que merecen el mismo trato, que las leyes son aplicables por igual a todos, que los mandatos morales son aplicables a todos, que todos tienen los mismos derechos.

En política, la noción de la igualdad tiene consecuencias profundas y es el cimiento en el que se fundan escuelas políticas como el comunismo, el socialismo y otras similares —cuyo objetivo es establecer un arreglo social de igualdad lo más absoluta posible.

En la superficie, la noción de la igualdad tiene una apariencia que es sumamente atractiva, muy aprovechada en situaciones reales en las que, por ejemplo, las diferencias de ingreso son grandes —un caso en el que se alega es violada la igualdad humana y su dignidad, proponiendo sistemas políticos que la implanten.

En su fondo, la igualdad es un concepto más complejo. Interpretarlo de la manera simple en la que se explicó antes lleva a cometer errores serios, sobre todo en política.

En lo que sigue hago precisiones sobre una interpretación de la igualdad más ajustada a esa complejidad

• La definición de igualdad se sustenta en la igualdad natural de todos los seres humanos —en su propia naturaleza todas las personas son iguales, lo que las hace merecedoras del mismo respeto por parte de las leyes.

Esto es cierto y es una idea que no necesita ser demostrada, pero es incompleta. La naturaleza humana no está formada solo por la igualdad —esa naturaleza tiene otros componentes: libertad y razón, que necesitan ser igualmente respetados.

Olvidar la naturaleza completa ser ser humano es una falla antropológica de regímenes políticos que sólo buscan la igualdad.

• La idea primitiva y superficial de la igualdad contiene una falla de consideración, si no especifica el tipo de igualdad que busca —no es igual buscar la igualdad frente a la ley, por ejemplo, que buscar la igualdad económica. Son cosas muy diferentes.

Al tratar de implantar la igualdad material se violaría la igualdad de derechos y la igualdad frente a la ley. Es por este tipo de situación que la igualdad ha sido clasificada en diversas categorías: igualdad de oportunidad, ante la ley, de derechos, económica, política, natural.

Esto ha llevado a una concepción de la igualdad que piensa en el ser humano en dos niveles: el esencial y el accidental.

Se dice que en un nivel esencial la naturaleza humana es igual en todos, que poseen el mismo valor y dignidad —nadie puede ser superior esencialmente a otro.

En el nivel accidental, es decir, no esencial, la realidad muestra diferencias que no pueden ser negadas —diferencias físicas, de capacidades, gustos, habilidades, y que producen consecuencias en la situación personal, es decir desigualdad que no se considera negativa, al contrario, es una diversidad que a todos beneficia.

• La igualdad, tomada como el único rasgo de la naturaleza humana, contiene el riesgo real de producir regímenes autoritarios y arreglos sociales totalitarios, cuya misión sea hacer que todos sean iguales en todo —una meta imposible de lograr sin la existencia de personas con poderes superiores al resto que fuercen esa igualdad.

No hay duda de que la igualdad y el respeto la dignidad igual en todas las personas es un ideal admirable en toda sociedad, pero no puede ser ese el único ideal —pues la naturaleza humana no está formada sólo por la igualdad, también incluye las nociones de la razón y la libertad.

Los regímenes políticos que buscan implantar la igualdad cometen un error de definición de la naturaleza humana —entienden a las personas como iguales, olvidando que esa naturaleza también contiene otros elementos, los de libertad y uso de razón que he mencionado.

Finalmente, la igualdad, que es un gran concepto, es explotada en el discurso político de demasiados gobernantes que buscan implantar regímenes sustentados en una definición parcial de la naturaleza humana.

Un buen arreglo social sería aquél que permite a las personas ser libres para aprovechar su capacidad de razonar y respeta esas posibilidades de todos por igual.

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3 pensamientos en “La Igualdad

  1. Sostenemos como evidentes por sí mismas dichas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad……

    Estas lineas son parte de la declaracion de independencia de las colonias de norteamerica. Los hombres son creados iguales, pero la libertad los lleva por distitos caminos, donde cada uno busca su propia felicidad, y para eso necesariamente dejan de ser iguales.

    • revistajupiter en dijo:

      Por eso es que la clase dominante insiste en regular la libertad. De hecho, la libertad no es bien vista en Chile, no sé si alguna vez lo fue, pero hoy está más desprestigiada que nunca.

      El colectivismo prefiere que todos seamos iguales de miserables.

  2. El colectivismo que busca q todos sean iguales es estúpido, al igual que el liberalismo extremo q consoiderada a la persona poco menos que un robot.

    Ambas consignas ideológicas son de una mirada pobre y lamentable

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